La huella digital es el rastro que dejamos al navegar en internet, y constituye la base principal de nuestra identidad digital.
1. Huella digital activa
Creada por acciones voluntarias del usuario:
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Fotos y videos publicados
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Comentarios
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Formularios completados
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Participación en foros
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Mensajes en redes sociales
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Publicación de opiniones o reseñas
2. Huella digital pasiva
Generada sin intervención consciente:
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Cookies
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Ubicación del dispositivo
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Direcciones IP
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Metadatos de archivos
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Monitoreo de movimientos del cursor
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Información recopilada por apps en segundo plano
3. Consecuencias de una huella mal gestionada
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Pérdida de privacidad
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Exposición a publicidad excesivamente dirigida
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Perfilado por parte de empresas o gobiernos
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Vulnerabilidad a ciberataques
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Impacto negativo en empleabilidad
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Afectación de reputación personal o académica
4. Estrategias para gestionar la huella digital
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Revisar y limpiar publicaciones antiguas.
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Configurar la privacidad en redes sociales.
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Usar contraseñas robustas y autenticación en dos pasos.
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Configurar ajustes de cookies y permisos de aplicaciones.
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Evitar publicar información privada (dirección, rutinas, ubicación).
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Utilizar navegación privada cuando sea apropiado.
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Realizar auditorías periódicas: buscar tu nombre en Google.
Referencias
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Madden, M. (2010). Reputation management and social media. Pew Research Center.
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Mayer-Schönberger, V. (2009). Delete: The Virtue of Forgetting. Princeton University Press.
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Livingstone, S. (2019). Digital literacy and online rights. OUP.
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