jueves, 27 de agosto de 2026

Citar, parafrasear o resumir: ¿cuál debo escoger?

 Citar, parafrasear o resumir: ¿cuál debo escoger?

La elección entre cita directa, paráfrasis y resumen depende de lo que se desea lograr. No existe una sola técnica correcta para todas las situaciones. Un trabajo académico equilibrado suele combinar información de las fuentes con la interpretación y redacción del estudiante.

Utiliza una cita directa cuando las palabras exactas sean relevantes, por ejemplo, para presentar una definición o analizar una afirmación particular. Utiliza una paráfrasis cuando quieras explicar con tus propias palabras una idea específica conservando su nivel de detalle. Utiliza un resumen cuando necesites presentar de manera breve las ideas principales de un texto, capítulo, artículo o sección extensa.

Ejemplo:
Fuente ficticia: un autor dedica dos páginas a explicar cómo las bibliotecas escolares apoyan la alfabetización informacional.
• Cita: se selecciona una oración especialmente significativa y se reproduce exactamente con su cita correspondiente.
• Paráfrasis: se explica una de las ideas del autor con una redacción completamente nueva y se cita la fuente.
• Resumen: se condensan las ideas principales de las dos páginas en dos o tres oraciones y se cita la fuente.

En los tres casos existe una responsabilidad común: dejar claro qué información procede de otra persona. Una referencia bibliográfica al final del trabajo no siempre basta para identificar qué ideas se utilizaron en cada parte del texto; por eso las citas dentro del texto cumplen una función importante.

Antes de entregar un trabajo, revisa cada párrafo y pregúntate: ¿qué escribí a partir de mis propias ideas?, ¿qué información aprendí de una fuente?, ¿se distingue claramente?, ¿incluí el reconocimiento correspondiente?

Presentación:


miércoles, 26 de agosto de 2026

Resumir: identificar y condensar lo esencial

Resumir: identificar y condensar lo esencial

Resumir consiste en reducir un texto amplio a sus ideas esenciales. Un resumen es considerablemente más breve que el material original y elimina ejemplos secundarios, repeticiones y detalles que no son indispensables para el propósito del escrito. Al igual que en la paráfrasis, se utilizan palabras propias, pero se reconoce la fuente porque las ideas resumidas proceden de otro autor.

Para elaborar un buen resumen se recomienda leer el texto completo, identificar el tema central, localizar las ideas principales y distinguirlas de los detalles. Después se redacta una versión breve que mantenga la relación lógica entre las ideas. Un resumen no debe ser una colección de oraciones copiadas del texto original.

Ejemplo ficticio:
Texto original: un artículo de tres páginas explica que la lectura recreativa puede ampliar vocabulario, estimular la imaginación, favorecer la comprensión y ofrecer oportunidades de reflexión personal.
Resumen adecuado: La lectura recreativa puede contribuir al desarrollo lingüístico, cognitivo y personal del lector al combinar aprendizaje, imaginación y reflexión (López, 2022).

Paráfrasis y resumen no son exactamente lo mismo. La paráfrasis suele reformular una idea o fragmento específico con un nivel de detalle semejante; el resumen reduce una cantidad mayor de información a sus puntos fundamentales. En ambos casos se debe citar la fuente.

Una buena pregunta para comprobar el resumen es: si una persona no leyera el texto original, ¿podría comprender cuáles fueron sus ideas más importantes sin recibir detalles innecesarios?


Presentación:

Proyecto Leer: "El borrador imperfecto" (Lectura para el dia de hoy)

El Proyecto Leer consiste en promover la lectura mediante textos breves y actividades de comprensión y reflexión. Esta iniciativa coincide con el proyecto Edificación de un lector en la biblioteca e integra el componente socioemocional al fomentar la empatía, el autoconocimiento y la expresión respetuosa de ideas y sentimientos. Se invita a los estudiantes y demás usuarios a leer la lectura designada para el día de hoy y realizar las actividades correspondientes. Además, las lecturas estarán disponibles en una sección dedicada al proyecto, ubicada en el área de Páginas del Blog de la Biblioteca.

Lectura: "El borradora imperfecto"

martes, 25 de agosto de 2026

Parafrasear correctamente: comprender antes de escribir

Parafrasear correctamente: comprender antes de escribir

Parafrasear no es sustituir algunas palabras por sinónimos. Una paráfrasis adecuada demuestra que el estudiante comprendió la información y puede explicarla mediante una redacción propia, con una estructura distinta y sin alterar el significado esencial de la fuente. Aunque se utilicen palabras propias, la idea continúa perteneciendo al autor original y, por ello, debe citarse.

Una estrategia útil consiste en leer el fragmento completo, identificar su idea principal, apartar momentáneamente la fuente y explicar el contenido como si se estuviera comunicando a otra persona. Después se compara la nueva redacción con el original para verificar que no se copiaron expresiones características y que el significado se mantuvo.

Ejemplo ficticio:
Original: “Dormir adecuadamente favorece la atención y la consolidación de la memoria durante el aprendizaje” (Santos, 2023, p. 42).
Paráfrasis inadecuada: Dormir de forma adecuada favorece la concentración y la consolidación de la memoria durante el proceso de aprendizaje (Santos, 2023). Aquí solo se cambiaron unas pocas palabras.
Paráfrasis adecuada: El descanso suficiente puede contribuir al rendimiento académico porque ayuda al cerebro a mantener la atención y a retener lo aprendido (Santos, 2023).

La paráfrasis correcta requiere comprensión. Si el texto es demasiado técnico y no se entiende, lo recomendable es buscar información adicional, consultar al maestro o utilizar una cita directa breve cuando sea apropiado. Parafrasear sin comprender aumenta el riesgo de cambiar involuntariamente el sentido del autor.

Regla práctica: palabras propias + estructura propia + significado fiel + reconocimiento de la fuente.

Presentación:


lunes, 24 de agosto de 2026

La cita directa: cuando necesitamos las palabras exactas

La cita directa: cuando necesitamos las palabras exactas

Una cita directa se utiliza cuando se reproducen exactamente las palabras de una fuente. Es útil cuando la forma particular en que un autor expresa una idea es importante, cuando se analiza una definición o cuando cambiar las palabras podría alterar el sentido original. La cita directa no debe utilizarse para llenar un trabajo de fragmentos ajenos: su función es apoyar el análisis propio.

En APA 7, las citas textuales breves se integran al párrafo entre comillas e incluyen autor, año y localizador, normalmente la página. Cuando la fuente no tiene páginas pueden utilizarse otros localizadores apropiados, como el número de párrafo o el encabezado. Las citas de 40 palabras o más se presentan como cita en bloque, sin comillas, con sangría.

Ejemplo didáctico:
Texto de una fuente ficticia: “La lectura frecuente fortalece la capacidad de relacionar ideas y construir nuevos significados” (Rivera, 2024, p. 18).
Uso correcto: Rivera (2024) afirma que “la lectura frecuente fortalece la capacidad de relacionar ideas y construir nuevos significados” (p. 18). Luego el estudiante debe explicar por qué esa idea es pertinente para su argumento.

Uso incorrecto: copiar la oración exactamente y colocarla en el trabajo sin comillas ni referencia. Aunque se cambie una o dos palabras, si se conserva la estructura y gran parte de la redacción original, puede seguir existiendo un problema de plagio.

Antes de utilizar una cita directa, conviene preguntarse: ¿necesito realmente estas palabras exactas?, ¿he identificado claramente al autor?, ¿incluí el localizador cuando corresponde?, ¿expliqué la relación de la cita con mi argumento? La cita debe integrarse a la escritura, no aparecer aislada como sustituto del pensamiento del estudiante.


Presentación:


Actividad Integrada de la Semana: Citar, parafrasear y resumir sin plagiar (Campaña Antiplagio)

Introducción: Citar, parafrasear y resumir sin plagiar

Durante esta semana, la Campaña Antiplagio de la Biblioteca Escolar continúa con un tema esencial para todo estudiante: aprender a utilizar información de otras fuentes sin apropiarse de las ideas o palabras de sus autores. Investigar no significa copiar. Investigar implica leer, comprender, seleccionar información, relacionarla con el propósito del trabajo y reconocer de dónde procede.

En trabajos escolares es normal consultar libros, artículos, páginas web, videos, enciclopedias y otros recursos. El problema aparece cuando una idea, dato, explicación o fragmento ajeno se presenta como si fuera propio. Para evitarlo existen tres herramientas fundamentales: la cita, la paráfrasis y el resumen. Aunque las tres permiten incorporar información de una fuente, no se utilizan de la misma manera.

Citar directamente significa reproducir exactamente las palabras de un autor y señalarlas como tales. Parafrasear significa explicar una idea ajena con una redacción y estructura verdaderamente propias, conservando su significado y citando la fuente. Resumir significa condensar las ideas principales de un texto más amplio utilizando palabras propias y reconociendo igualmente la procedencia de la información.

A lo largo de las cinco actividades informativas de esta semana se presentarán ejemplos sencillos para aprender a distinguir estas prácticas, reconocer errores frecuentes y utilizar las fuentes de manera ética. El propósito no es memorizar reglas, sino desarrollar hábitos de lectura, comprensión y escritura que permitan construir trabajos auténticos y responsables.

Pregunta guía de la semana: ¿Cómo puedo utilizar las ideas de otros autores sin hacerlas pasar por mías?

viernes, 21 de agosto de 2026

Recapitulación final

Tema: Referenciar correctamente: una práctica esencial para aprender, investigar y crear conocimiento

A través de este taller se exploró la importancia de las referencias bibliográficas como herramienta fundamental dentro de los procesos educativos e investigativos.

El uso del estilo APA no representa únicamente seguir un conjunto de reglas de formato; constituye una práctica académica que demuestra respeto hacia los autores, responsabilidad en el manejo de información y compromiso con la honestidad intelectual.

Cada tipo de fuente posee características particulares que deben reconocerse al momento de elaborar una referencia:

  • Los libros requieren identificar autor, fecha, título y editorial.
  • Las publicaciones seriadas necesitan incluir información del artículo, revista, volumen, número y páginas.
  • Los recursos de internet requieren evaluar la confiabilidad de la página y registrar correctamente su procedencia.
  • Los materiales electrónicos de referencia deben reconocer la institución o plataforma responsable.
  • La inteligencia digital permite utilizar la información de manera ética, crítica y responsable.

La investigación actual ocurre en ambientes donde existe una gran cantidad de información disponible. Por esta razón, desarrollar competencias informacionales permite seleccionar mejores fuentes, construir argumentos sólidos y comunicar conocimientos con mayor calidad.

Una persona que cita correctamente demuestra que comprende que el conocimiento se construye mediante la colaboración entre diferentes autores, investigadores y comunidades educativas.

Las referencias bibliográficas son, en esencia, un puente entre quien crea información y quien continúa desarrollando nuevas ideas a partir de ella.

Dominar las normas APA fortalece las destrezas necesarias para enfrentar los retos académicos del presente y del futuro, promoviendo investigadores responsables, ciudadanos digitales conscientes y aprendices capaces de utilizar la información como una herramienta para transformar su entorno.

Referencia bibliográfica final

American Psychological Association. (2020). Publication manual of the American Psychological Association (7th ed.). American Psychological Association.