Citar, parafrasear o resumir: ¿cuál debo escoger?
La elección entre cita directa, paráfrasis y resumen depende de lo que se desea lograr. No existe una sola técnica correcta para todas las situaciones. Un trabajo académico equilibrado suele combinar información de las fuentes con la interpretación y redacción del estudiante.
Utiliza una cita directa cuando las palabras exactas sean relevantes, por ejemplo, para presentar una definición o analizar una afirmación particular. Utiliza una paráfrasis cuando quieras explicar con tus propias palabras una idea específica conservando su nivel de detalle. Utiliza un resumen cuando necesites presentar de manera breve las ideas principales de un texto, capítulo, artículo o sección extensa.
Ejemplo:
Fuente ficticia: un autor dedica dos páginas a explicar cómo las bibliotecas escolares apoyan la alfabetización informacional.
• Cita: se selecciona una oración especialmente significativa y se reproduce exactamente con su cita correspondiente.
• Paráfrasis: se explica una de las ideas del autor con una redacción completamente nueva y se cita la fuente.
• Resumen: se condensan las ideas principales de las dos páginas en dos o tres oraciones y se cita la fuente.
En los tres casos existe una responsabilidad común: dejar claro qué información procede de otra persona. Una referencia bibliográfica al final del trabajo no siempre basta para identificar qué ideas se utilizaron en cada parte del texto; por eso las citas dentro del texto cumplen una función importante.
Antes de entregar un trabajo, revisa cada párrafo y pregúntate: ¿qué escribí a partir de mis propias ideas?, ¿qué información aprendí de una fuente?, ¿se distingue claramente?, ¿incluí el reconocimiento correspondiente?
Presentación: