miércoles, 23 de septiembre de 2026

Tema 3: "Antes de abrir: aprende a leer un resultado de búsqueda"

Antes de abrir: aprende a leer un resultado de búsqueda

Antes de abrir: aprende a leer un resultado de búsqueda es una parte esencial de no todo lo que aparece en google es cierto. La evaluación crítica comienza cuando se deja de preguntar solamente “¿qué dice?” y se añade “¿cómo puedo saberlo?”. Una fuente responsable ofrece elementos que permiten examinar su procedencia, contexto y evidencia; una fuente débil suele exigir confianza sin ofrecer suficientes medios para comprobarla.

1. Examinar título, dominio y fragmento. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

2. Reconocer dominios imitadores. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

3. Observar fecha cuando sea pertinente. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

4. Formular búsquedas más específicas. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

Ejemplo aplicado. Un estudiante encuentra una publicación que afirma: “Un estudio demuestra que el 90 % de los jóvenes aprende mejor usando el teléfono mientras estudia”. El mensaje parece preciso porque incluye un porcentaje. Una evaluación crítica preguntaría qué estudio produjo el dato, quién lo realizó, cuántas personas participaron, qué se midió realmente y dónde puede consultarse el informe original. Si la publicación no permite responder esas preguntas, el porcentaje no debe tratarse como evidencia suficiente.

Otro caso frecuente ocurre cuando una página utiliza lenguaje seguro y un diseño profesional. La apariencia puede facilitar la lectura, pero no prueba la exactitud. Es preferible corroborar la afirmación en fuentes independientes y, cuando sea posible, llegar al documento, estudio, institución o registro original.

Señales de alerta incluyen afirmaciones extraordinarias sin evidencia, ausencia de autor o fecha cuando son relevantes, titulares que buscan provocar una reacción inmediata, referencias que no llevan a la fuente mencionada y contenidos que piden compartir antes de verificar. Ninguna señal aislada demuestra falsedad, pero varias juntas justifican una revisión más cuidadosa.

Aplicación académica. Antes de incorporar una fuente a un trabajo, conviene poder explicar por qué se seleccionó: quién responde por ella, qué evidencia ofrece, qué tan actual es y cómo se relaciona con la pregunta de investigación. Esa explicación transforma la búsqueda en un proceso de selección razonada.

Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)

UNESCO. (2013). Global media and information literacy assessment framework: Country readiness and competencies. UNESCO Institute for Statistics.

UNESCO. (2023). Five laws of media and information literacy. https://www.unesco.org/en/media-information-literacy/five-laws

McGrew, S., Breakstone, J., Ortega, T., Smith, M., & Wineburg, S. (2018). Can students evaluate online sources? Learning from assessments of civic online reasoning. Theory & Research in Social Education, 46(2), 165–193. https://doi.org/10.1080/00933104.2017.1416320

Caulfield, M. (2019). SIFT (The four moves). https://hapgood.us/2019/06/19/sift-the-four-moves/

Presentación:


 

Miércoles de Tarjetitas o Mensajes Positivos

 MIÉRCOLES DE TARJETITAS POSITIVAS

Proyecto Edificación de un lector en la biblioteca

Lectura y bienestar socioemocional

Miércoles, 23 de septiembre de 2026

Tu valor también vive en las fortalezas que todavía estás descubriendo.

Es fácil reconocer lo que nos falta y olvidar todo lo que hemos aprendido, superado y ofrecido a los demás. Incluso en los días de duda, hay cualidades en ti que permanecen: tu manera de intentarlo, de levantarte y de continuar creciendo.

Al leer, conocemos personajes que no descubren su fortaleza de una sola vez; la reconocen mientras enfrentan sus propios capítulos. Permite que cada historia te recuerde que tú también posees capacidades valiosas, aunque aún estés aprendiendo a verlas con claridad.

Reflexiona:

¿Qué fortaleza he demostrado en un momento difícil?

¿Qué cualidad positiva deseo reconocer hoy en mí?

Escuela Superior Catalina Morales de Flores

Programa de Biblioteca

Leenelda Gutiérrez Ríos • Bibliotecaria Escolar

Proyecto leer: "El mensaje que quedó en borradores" (Lectura para hoy)

 Lectura:

martes, 22 de septiembre de 2026

Tema 2: "Anuncios, resultados patrocinados y posicionamiento"

Anuncios, resultados patrocinados y posicionamiento

Anuncios, resultados patrocinados y posicionamiento es una parte esencial de no todo lo que aparece en google es cierto. La evaluación crítica comienza cuando se deja de preguntar solamente “¿qué dice?” y se añade “¿cómo puedo saberlo?”. Una fuente responsable ofrece elementos que permiten examinar su procedencia, contexto y evidencia; una fuente débil suele exigir confianza sin ofrecer suficientes medios para comprobarla.

1. Reconocer etiquetas de publicidad. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

2. Comprender intereses comerciales. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

3. Distinguir posicionamiento de autoridad. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

4. Comparar antes de seleccionar. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

Ejemplo aplicado. Un estudiante encuentra una publicación que afirma: “Un estudio demuestra que el 90 % de los jóvenes aprende mejor usando el teléfono mientras estudia”. El mensaje parece preciso porque incluye un porcentaje. Una evaluación crítica preguntaría qué estudio produjo el dato, quién lo realizó, cuántas personas participaron, qué se midió realmente y dónde puede consultarse el informe original. Si la publicación no permite responder esas preguntas, el porcentaje no debe tratarse como evidencia suficiente.

Otro caso frecuente ocurre cuando una página utiliza lenguaje seguro y un diseño profesional. La apariencia puede facilitar la lectura, pero no prueba la exactitud. Es preferible corroborar la afirmación en fuentes independientes y, cuando sea posible, llegar al documento, estudio, institución o registro original.

Señales de alerta incluyen afirmaciones extraordinarias sin evidencia, ausencia de autor o fecha cuando son relevantes, titulares que buscan provocar una reacción inmediata, referencias que no llevan a la fuente mencionada y contenidos que piden compartir antes de verificar. Ninguna señal aislada demuestra falsedad, pero varias juntas justifican una revisión más cuidadosa.

Aplicación académica. Antes de incorporar una fuente a un trabajo, conviene poder explicar por qué se seleccionó: quién responde por ella, qué evidencia ofrece, qué tan actual es y cómo se relaciona con la pregunta de investigación. Esa explicación transforma la búsqueda en un proceso de selección razonada.

Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)

UNESCO. (2013). Global media and information literacy assessment framework: Country readiness and competencies. UNESCO Institute for Statistics.

UNESCO. (2023). Five laws of media and information literacy. https://www.unesco.org/en/media-information-literacy/five-laws

McGrew, S., Breakstone, J., Ortega, T., Smith, M., & Wineburg, S. (2018). Can students evaluate online sources? Learning from assessments of civic online reasoning. Theory & Research in Social Education, 46(2), 165–193. https://doi.org/10.1080/00933104.2017.1416320

Caulfield, M. (2019). SIFT (The four moves). https://hapgood.us/2019/06/19/sift-the-four-moves/

Presentación:


lunes, 21 de septiembre de 2026

Tema 1: "Google encuentra información; no certifica que sea verdadera"

Google encuentra información; no certifica que sea verdadera

Google encuentra información; no certifica que sea verdadera es una parte esencial de no todo lo que aparece en google es cierto. La evaluación crítica comienza cuando se deja de preguntar solamente “¿qué dice?” y se añade “¿cómo puedo saberlo?”. Una fuente responsable ofrece elementos que permiten examinar su procedencia, contexto y evidencia; una fuente débil suele exigir confianza sin ofrecer suficientes medios para comprobarla.

1. Comprender qué hace un buscador. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

2. Diferenciar relevancia de veracidad. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

3. No asumir que el primer resultado es el mejor. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

4. Evaluar cada resultado de manera independiente. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

Ejemplo aplicado. Un estudiante encuentra una publicación que afirma: “Un estudio demuestra que el 90 % de los jóvenes aprende mejor usando el teléfono mientras estudia”. El mensaje parece preciso porque incluye un porcentaje. Una evaluación crítica preguntaría qué estudio produjo el dato, quién lo realizó, cuántas personas participaron, qué se midió realmente y dónde puede consultarse el informe original. Si la publicación no permite responder esas preguntas, el porcentaje no debe tratarse como evidencia suficiente.

Otro caso frecuente ocurre cuando una página utiliza lenguaje seguro y un diseño profesional. La apariencia puede facilitar la lectura, pero no prueba la exactitud. Es preferible corroborar la afirmación en fuentes independientes y, cuando sea posible, llegar al documento, estudio, institución o registro original.

Señales de alerta incluyen afirmaciones extraordinarias sin evidencia, ausencia de autor o fecha cuando son relevantes, titulares que buscan provocar una reacción inmediata, referencias que no llevan a la fuente mencionada y contenidos que piden compartir antes de verificar. Ninguna señal aislada demuestra falsedad, pero varias juntas justifican una revisión más cuidadosa.

Aplicación académica. Antes de incorporar una fuente a un trabajo, conviene poder explicar por qué se seleccionó: quién responde por ella, qué evidencia ofrece, qué tan actual es y cómo se relaciona con la pregunta de investigación. Esa explicación transforma la búsqueda en un proceso de selección razonada.

Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)

UNESCO. (2013). Global media and information literacy assessment framework: Country readiness and competencies. UNESCO Institute for Statistics.

UNESCO. (2023). Five laws of media and information literacy. https://www.unesco.org/en/media-information-literacy/five-laws

McGrew, S., Breakstone, J., Ortega, T., Smith, M., & Wineburg, S. (2018). Can students evaluate online sources? Learning from assessments of civic online reasoning. Theory & Research in Social Education, 46(2), 165–193. https://doi.org/10.1080/00933104.2017.1416320

Caulfield, M. (2019). SIFT (The four moves). https://hapgood.us/2019/06/19/sift-the-four-moves/

Presentación:


Actividad de la semana (Taller asincrónico de alfabetización informacional): "No todo lo que aparece en Google es cierto"

Introducción a la actividad integrada asincrónica de esta semana: No todo lo que aparece en Google es cierto

Vivimos rodeados de información. Una búsqueda, una publicación en redes sociales, una imagen o una respuesta generada por inteligencia artificial puede llegar en segundos y presentarse con apariencia convincente. Sin embargo, acceder rápidamente a información no garantiza que sea exacta, completa, pertinente o confiable. Por eso, no todo lo que aparece en google es cierto se convierte en una destreza de alfabetización informacional indispensable para estudiar, investigar y participar responsablemente en los espacios digitales.

Esta serie de la biblioteca funciona como un taller asincrónico. A través de cinco entradas informativas se examinarán criterios, estrategias y ejemplos que permiten pasar de una lectura rápida a una evaluación consciente. El propósito no es desconfiar de todo, sino aprender a formular preguntas antes de aceptar, utilizar, citar o compartir un contenido.

UNESCO incluye entre las competencias de alfabetización mediática e informacional la capacidad de evaluar propósito, audiencia, autoría, credibilidad, relevancia, actualidad, confiabilidad y exactitud. Estas destrezas ayudan a convertir la abundancia de información en conocimiento útil.

Durante la serie se presentarán situaciones cercanas a la experiencia académica: resultados de búsqueda, noticias, imágenes, datos, publicaciones virales y herramientas de inteligencia artificial. Cada entrada ofrecerá criterios concretos para analizar la información y ejemplos que muestran por qué una apariencia profesional o una afirmación repetida muchas veces no sustituyen la verificación.

La meta final es desarrollar un hábito: detenerse, observar, preguntar, comparar y verificar. Esa pausa crítica puede mejorar la calidad de un trabajo escolar y, al mismo tiempo, reducir la posibilidad de difundir información engañosa.

viernes, 18 de septiembre de 2026

Recapitulación: lo aprendido y sus beneficios

 Recapitulación: lo aprendido y sus beneficios

La serie sobre ¿cómo saber si una fuente de información es confiable? permitió recorrer cinco dimensiones complementarias: Autoría y autoridad: ¿quién está detrás de la información?; Actualidad y pertinencia: una fuente puede ser buena y no servir; Evidencia y exactitud: ¿qué respalda la afirmación?; Propósito, lenguaje y sesgo: ¿por qué se publicó?; Verificación en la web: lectura lateral y método SIFT. Aunque cada entrada se concentró en un aspecto diferente, todas comparten una misma idea: la calidad de la información no debe decidirse por intuición, popularidad o apariencia.

Lo aprendido puede resumirse en una secuencia práctica: detenerse antes de aceptar o compartir; identificar quién produce el contenido; observar fecha, propósito y contexto; localizar evidencia; comparar con otras fuentes; y rastrear la afirmación hasta su origen cuando sea posible. Esta secuencia no pretende convertir cada búsqueda en una investigación extensa. Su valor está en saber aumentar el nivel de verificación cuando una decisión, un trabajo académico o una afirmación importante lo requiere.

¿Cómo beneficia al estudiante? Mejora la selección de fuentes, fortalece argumentos, reduce errores, ayuda a citar materiales más sólidos y favorece una relación más responsable con Internet. También desarrolla autonomía: en lugar de depender de que otra persona indique qué creer, el usuario aprende a formular preguntas y buscar evidencia.

El beneficio se extiende más allá de la escuela. Las mismas estrategias sirven al leer noticias, observar una imagen viral, recibir un mensaje reenviado o consultar una herramienta de inteligencia artificial. Pensar críticamente no significa rechazar toda información, sino aprender a otorgar confianza de manera razonada.

La biblioteca promueve esta competencia porque acceder a información es solo el comienzo. El aprendizaje ocurre cuando esa información se examina, se comprende, se contrasta y se utiliza de manera ética. La meta de esta serie es que cada usuario pueda decir no solo “encontré una fuente”, sino también “sé por qué esta fuente merece —o no merece— mi confianza”.

Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)

UNESCO. (2013). Global media and information literacy assessment framework: Country readiness and competencies. UNESCO Institute for Statistics.

UNESCO. (2023). Five laws of media and information literacy. https://www.unesco.org/en/media-information-literacy/five-laws

McGrew, S., Breakstone, J., Ortega, T., Smith, M., & Wineburg, S. (2018). Can students evaluate online sources? Learning from assessments of civic online reasoning. Theory & Research in Social Education, 46(2), 165–193. https://doi.org/10.1080/00933104.2017.1416320

Caulfield, M. (2019). SIFT (The four moves). https://hapgood.us/2019/06/19/sift-the-four-moves/