El término gaslighting surgió en el contexto cultural de los años 30 y 40, pero hoy se estudia en psicología, sociología y ciencias de la comunicación como un patrón de manipulación emocional y control interpersonal.
Historia
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Gas Light (1938) y su adaptación cinematográfica (1944) muestran cómo la manipulación sistemática puede hacer que una persona dude de su percepción de la realidad.
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La narrativa refleja un fenómeno psicológico real: alterar deliberadamente la percepción de alguien para controlar su comportamiento.
Evolución conceptual
Hoy, el gaslighting se reconoce como una forma de abuso emocional. Puede encontrarse en:
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Relaciones de pareja
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Familias
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Escuelas
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Entornos laborales
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Plataformas digitales
Se ha vinculado con dinámicas de poder desiguales, donde quien manipula busca mantener control sobre la víctima.
Gaslighting en la era digital
En redes sociales y entornos virtuales, esta manipulación puede incluir:
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negar conversaciones o hechos ocurridos
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desacreditar experiencias de otros usuarios
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distorsionar información para cambiar la narrativa
Ejemplo: una persona comparte una injusticia escolar y recibe comentarios como:
“Eso nunca pasó.”
“Estás exagerando.”
Referencias
Abramson, K. (2014). Turning up the lights on gaslighting. Philosophical Perspectives, 28(1), 1–30.
Stern, R. (2007). The gaslight effect. Morgan Road Books.
Sweet, P. L. (2019). The sociology of gaslighting. American Sociological Review, 84(5), 851–875.
Dorpat, T. L. (1994). On the double whammy and gaslighting. Psychoanalysis & Psychotherapy, 11(1), 91–96.