jueves, 15 de octubre de 2026

Iniciación del Club de Biblioteca de la Escuela Superior Catalina Morales de Flores

 


Tema 4: "Sesgos, omisiones y contexto en respuestas de IA"

Sesgos, omisiones y contexto en respuestas de IA

Sesgos, omisiones y contexto en respuestas de IA es una parte esencial de pensamiento crítico en la era de la inteligencia artificial. La evaluación crítica comienza cuando se deja de preguntar solamente “¿qué dice?” y se añade “¿cómo puedo saberlo?”. Una fuente responsable ofrece elementos que permiten examinar su procedencia, contexto y evidencia; una fuente débil suele exigir confianza sin ofrecer suficientes medios para comprobarla.

1. Reconocer datos de entrenamiento limitados. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

2. Buscar perspectivas adicionales. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

3. Detectar generalizaciones. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

4. Aportar contexto a las preguntas. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

Ejemplo aplicado. Un estudiante encuentra una publicación que afirma: “Un estudio demuestra que el 90 % de los jóvenes aprende mejor usando el teléfono mientras estudia”. El mensaje parece preciso porque incluye un porcentaje. Una evaluación crítica preguntaría qué estudio produjo el dato, quién lo realizó, cuántas personas participaron, qué se midió realmente y dónde puede consultarse el informe original. Si la publicación no permite responder esas preguntas, el porcentaje no debe tratarse como evidencia suficiente.

Otro caso frecuente ocurre cuando una página utiliza lenguaje seguro y un diseño profesional. La apariencia puede facilitar la lectura, pero no prueba la exactitud. Es preferible corroborar la afirmación en fuentes independientes y, cuando sea posible, llegar al documento, estudio, institución o registro original.

Señales de alerta incluyen afirmaciones extraordinarias sin evidencia, ausencia de autor o fecha cuando son relevantes, titulares que buscan provocar una reacción inmediata, referencias que no llevan a la fuente mencionada y contenidos que piden compartir antes de verificar. Ninguna señal aislada demuestra falsedad, pero varias juntas justifican una revisión más cuidadosa.

Aplicación académica. Antes de incorporar una fuente a un trabajo, conviene poder explicar por qué se seleccionó: quién responde por ella, qué evidencia ofrece, qué tan actual es y cómo se relaciona con la pregunta de investigación. Esa explicación transforma la búsqueda en un proceso de selección razonada.

Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)

UNESCO. (2013). Global media and information literacy assessment framework: Country readiness and competencies. UNESCO Institute for Statistics.

UNESCO. (2023). Five laws of media and information literacy. https://www.unesco.org/en/media-information-literacy/five-laws

McGrew, S., Breakstone, J., Ortega, T., Smith, M., & Wineburg, S. (2018). Can students evaluate online sources? Learning from assessments of civic online reasoning. Theory & Research in Social Education, 46(2), 165–193. https://doi.org/10.1080/00933104.2017.1416320

Caulfield, M. (2019). SIFT (The four moves). https://hapgood.us/2019/06/19/sift-the-four-moves/

UNESCO. (2023). Guidance for generative AI in education and research. UNESCO.

National Institute of Standards and Technology. (2023). Artificial intelligence risk management framework (AI RMF 1.0). U.S. Department of Commerce. https://doi.org/10.6028/NIST.AI.100-1

miércoles, 14 de octubre de 2026

Tema 3: "IA para aprender, no para sustituir el pensamiento"

IA para aprender, no para sustituir el pensamiento

IA para aprender, no para sustituir el pensamiento es una parte esencial de pensamiento crítico en la era de la inteligencia artificial. La evaluación crítica comienza cuando se deja de preguntar solamente “¿qué dice?” y se añade “¿cómo puedo saberlo?”. Una fuente responsable ofrece elementos que permiten examinar su procedencia, contexto y evidencia; una fuente débil suele exigir confianza sin ofrecer suficientes medios para comprobarla.

1. Usarla para explicar y practicar. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

2. Mantener autoría intelectual. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

3. Reformular con comprensión. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

4. Seguir instrucciones académicas. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

Ejemplo aplicado. Un estudiante encuentra una publicación que afirma: “Un estudio demuestra que el 90 % de los jóvenes aprende mejor usando el teléfono mientras estudia”. El mensaje parece preciso porque incluye un porcentaje. Una evaluación crítica preguntaría qué estudio produjo el dato, quién lo realizó, cuántas personas participaron, qué se midió realmente y dónde puede consultarse el informe original. Si la publicación no permite responder esas preguntas, el porcentaje no debe tratarse como evidencia suficiente.

Otro caso frecuente ocurre cuando una página utiliza lenguaje seguro y un diseño profesional. La apariencia puede facilitar la lectura, pero no prueba la exactitud. Es preferible corroborar la afirmación en fuentes independientes y, cuando sea posible, llegar al documento, estudio, institución o registro original.

Señales de alerta incluyen afirmaciones extraordinarias sin evidencia, ausencia de autor o fecha cuando son relevantes, titulares que buscan provocar una reacción inmediata, referencias que no llevan a la fuente mencionada y contenidos que piden compartir antes de verificar. Ninguna señal aislada demuestra falsedad, pero varias juntas justifican una revisión más cuidadosa.

Aplicación académica. Antes de incorporar una fuente a un trabajo, conviene poder explicar por qué se seleccionó: quién responde por ella, qué evidencia ofrece, qué tan actual es y cómo se relaciona con la pregunta de investigación. Esa explicación transforma la búsqueda en un proceso de selección razonada.

Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)

UNESCO. (2013). Global media and information literacy assessment framework: Country readiness and competencies. UNESCO Institute for Statistics.

UNESCO. (2023). Five laws of media and information literacy. https://www.unesco.org/en/media-information-literacy/five-laws

McGrew, S., Breakstone, J., Ortega, T., Smith, M., & Wineburg, S. (2018). Can students evaluate online sources? Learning from assessments of civic online reasoning. Theory & Research in Social Education, 46(2), 165–193. https://doi.org/10.1080/00933104.2017.1416320

Caulfield, M. (2019). SIFT (The four moves). https://hapgood.us/2019/06/19/sift-the-four-moves/

UNESCO. (2023). Guidance for generative AI in education and research. UNESCO.

National Institute of Standards and Technology. (2023). Artificial intelligence risk management framework (AI RMF 1.0). U.S. Department of Commerce. https://doi.org/10.6028/NIST.AI.100-1


 

Miércoles de Tarjetita Positivas

 

MIÉRCOLES DE TARJETITAS POSITIVAS

Proyecto Edificación de un lector en la biblioteca

Lectura y bienestar socioemocional

Miércoles, 14 de octubre de 2026

Seguir intentando también cuenta.

No todos los intentos terminan como esperábamos, pero cada uno deja una enseñanza. Equivocarte, sentir frustración o necesitar más tiempo no significa que hayas fracasado. A veces, tu mayor avance consiste simplemente en respirar, aprender y decidir continuar.

En las historias, los personajes crecen cuando enfrentan dificultades y descubren nuevas formas de avanzar. La lectura puede recordarte que tu camino tampoco tiene que ser perfecto. Cada página que vuelves a intentar escribir habla de tu perseverancia y de todo lo que aún puedes lograr.

Reflexiona:

¿Qué dificultad me ha enseñado algo importante sobre mí?

¿Qué pequeño paso puedo volver a intentar con mayor paciencia?

Escuela Superior Catalina Morales de Flores

Programa de Biblioteca

Leenelda Gutiérrez Ríos • Bibliotecaria Escolar

Proyecto Leer: "La libreta de las cosas pequeñas" (Lectura para hoy)

 Lectura:


martes, 13 de octubre de 2026

Tema 2: "Verificar respuestas, datos y referencias generadas por IA"

Verificar respuestas, datos y referencias generadas por IA

Verificar respuestas, datos y referencias generadas por IA es una parte esencial de pensamiento crítico en la era de la inteligencia artificial. La evaluación crítica comienza cuando se deja de preguntar solamente “¿qué dice?” y se añade “¿cómo puedo saberlo?”. Una fuente responsable ofrece elementos que permiten examinar su procedencia, contexto y evidencia; una fuente débil suele exigir confianza sin ofrecer suficientes medios para comprobarla.

1. Comprobar nombres, fechas y cifras. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

2. Abrir las fuentes originales. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

3. Buscar DOI o publicación real. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

4. Contrastar con fuentes confiables. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

Ejemplo aplicado. Un estudiante encuentra una publicación que afirma: “Un estudio demuestra que el 90 % de los jóvenes aprende mejor usando el teléfono mientras estudia”. El mensaje parece preciso porque incluye un porcentaje. Una evaluación crítica preguntaría qué estudio produjo el dato, quién lo realizó, cuántas personas participaron, qué se midió realmente y dónde puede consultarse el informe original. Si la publicación no permite responder esas preguntas, el porcentaje no debe tratarse como evidencia suficiente.

Otro caso frecuente ocurre cuando una página utiliza lenguaje seguro y un diseño profesional. La apariencia puede facilitar la lectura, pero no prueba la exactitud. Es preferible corroborar la afirmación en fuentes independientes y, cuando sea posible, llegar al documento, estudio, institución o registro original.

Señales de alerta incluyen afirmaciones extraordinarias sin evidencia, ausencia de autor o fecha cuando son relevantes, titulares que buscan provocar una reacción inmediata, referencias que no llevan a la fuente mencionada y contenidos que piden compartir antes de verificar. Ninguna señal aislada demuestra falsedad, pero varias juntas justifican una revisión más cuidadosa.

Aplicación académica. Antes de incorporar una fuente a un trabajo, conviene poder explicar por qué se seleccionó: quién responde por ella, qué evidencia ofrece, qué tan actual es y cómo se relaciona con la pregunta de investigación. Esa explicación transforma la búsqueda en un proceso de selección razonada.

Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)

UNESCO. (2013). Global media and information literacy assessment framework: Country readiness and competencies. UNESCO Institute for Statistics.

UNESCO. (2023). Five laws of media and information literacy. https://www.unesco.org/en/media-information-literacy/five-laws

McGrew, S., Breakstone, J., Ortega, T., Smith, M., & Wineburg, S. (2018). Can students evaluate online sources? Learning from assessments of civic online reasoning. Theory & Research in Social Education, 46(2), 165–193. https://doi.org/10.1080/00933104.2017.1416320

Caulfield, M. (2019). SIFT (The four moves). https://hapgood.us/2019/06/19/sift-the-four-moves/

UNESCO. (2023). Guidance for generative AI in education and research. UNESCO.

National Institute of Standards and Technology. (2023). Artificial intelligence risk management framework (AI RMF 1.0). U.S. Department of Commerce. https://doi.org/10.6028/NIST.AI.100-1


Presentación:

lunes, 12 de octubre de 2026

Tema 1: "La IA puede responder con seguridad y aun equivocarse"

 La IA puede responder con seguridad y aun equivocarse

La IA puede responder con seguridad y aun equivocarse es una parte esencial de pensamiento crítico en la era de la inteligencia artificial. La evaluación crítica comienza cuando se deja de preguntar solamente “¿qué dice?” y se añade “¿cómo puedo saberlo?”. Una fuente responsable ofrece elementos que permiten examinar su procedencia, contexto y evidencia; una fuente débil suele exigir confianza sin ofrecer suficientes medios para comprobarla.

1. Distinguir fluidez de exactitud. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

2. Verificar hechos importantes. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

3. Reconocer límites del sistema. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

4. No asumir que una cita existe. Este criterio debe aplicarse de forma activa. No basta con encontrar una palabra, fecha o nombre: hay que interpretar qué significa para la confiabilidad del contenido. Por ejemplo, si una publicación presenta una cifra impresionante, conviene localizar de dónde proviene, a qué año corresponde, qué población describe y si otra fuente independiente confirma una interpretación semejante.

Ejemplo aplicado. Un estudiante encuentra una publicación que afirma: “Un estudio demuestra que el 90 % de los jóvenes aprende mejor usando el teléfono mientras estudia”. El mensaje parece preciso porque incluye un porcentaje. Una evaluación crítica preguntaría qué estudio produjo el dato, quién lo realizó, cuántas personas participaron, qué se midió realmente y dónde puede consultarse el informe original. Si la publicación no permite responder esas preguntas, el porcentaje no debe tratarse como evidencia suficiente.

Otro caso frecuente ocurre cuando una página utiliza lenguaje seguro y un diseño profesional. La apariencia puede facilitar la lectura, pero no prueba la exactitud. Es preferible corroborar la afirmación en fuentes independientes y, cuando sea posible, llegar al documento, estudio, institución o registro original.

Señales de alerta incluyen afirmaciones extraordinarias sin evidencia, ausencia de autor o fecha cuando son relevantes, titulares que buscan provocar una reacción inmediata, referencias que no llevan a la fuente mencionada y contenidos que piden compartir antes de verificar. Ninguna señal aislada demuestra falsedad, pero varias juntas justifican una revisión más cuidadosa.

Aplicación académica. Antes de incorporar una fuente a un trabajo, conviene poder explicar por qué se seleccionó: quién responde por ella, qué evidencia ofrece, qué tan actual es y cómo se relaciona con la pregunta de investigación. Esa explicación transforma la búsqueda en un proceso de selección razonada.

Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)

UNESCO. (2013). Global media and information literacy assessment framework: Country readiness and competencies. UNESCO Institute for Statistics.

UNESCO. (2023). Five laws of media and information literacy. https://www.unesco.org/en/media-information-literacy/five-laws

McGrew, S., Breakstone, J., Ortega, T., Smith, M., & Wineburg, S. (2018). Can students evaluate online sources? Learning from assessments of civic online reasoning. Theory & Research in Social Education, 46(2), 165–193. https://doi.org/10.1080/00933104.2017.1416320

Caulfield, M. (2019). SIFT (The four moves). https://hapgood.us/2019/06/19/sift-the-four-moves/

UNESCO. (2023). Guidance for generative AI in education and research. UNESCO.

National Institute of Standards and Technology. (2023). Artificial intelligence risk management framework (AI RMF 1.0). U.S. Department of Commerce. https://doi.org/10.6028/NIST.AI.100-1


Presentación: