Los chatbots tienen sus raíces en los primeros programas de inteligencia artificial. El primer chatbot notable fue ELIZA, creado por Joseph Weizenbaum en 1966, diseñado para simular una conversación con un terapeuta. ELIZA utilizaba técnicas simples de reconocimiento de patrones y respuesta automatizada, mostrando cómo las máquinas podían imitar la conversación humana aunque de manera limitada.
A principios de los años 90, se desarrolló ALICE (Artificial Linguistic Internet Computer Entity), que incorporaba un conjunto de reglas más complejo y el lenguaje AIML (Artificial Intelligence Markup Language) para ofrecer interacciones más naturales. Esta generación de chatbots ya podía mantener conversaciones más largas y responder a un rango más amplio de preguntas.
La llegada de los asistentes virtuales como Siri (2011), Google Assistant (2012) y Alexa (2014) representó un salto cualitativo, gracias a la integración del procesamiento del lenguaje natural (NLP) y el aprendizaje automático. Estos sistemas no solo respondían a preguntas sino que podían interpretar contexto, ejecutar tareas y aprender de interacciones pasadas.
Actualmente, los chatbots están evolucionando hacia modelos de lenguaje masivo, como GPT y BERT, que permiten generar respuestas más humanas y personalizadas, comprendiendo matices y contexto en conversaciones complejas.
Referencias:
Weizenbaum, J. (1966). ELIZA—a computer program for the study of natural language communication between man and machine. Communications of the ACM, 9(1), 36-45.
Wallace, R. (2009). The anatomy of ALICE. In Parsing the Turing Test (pp. 181-210). Springer.
Hoy, M. B. (2018). Alexa, Siri, Cortana, and more: An introduction to voice assistants. Medical Reference Services Quarterly, 37(1), 81-88. https://doi.org/10.1080/02763869.2018.1404391
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